No extraño a mi vida anterior. Aunque, a fuerza de espiar a otros, he dado a la conclusión de que la felicidad diluye las pasiones y una queda mirando tranquilamente a la ventana, como una dulce loca sedada.
Luego, vienen esos tiernos bebés rosados que, estamos seguros, sabremos criar mejor de lo que nos criaron. Desde que son concebidos, nosotros, los frutos de las equivocaciones ochenteras, les pensamos una vida lejos de la vergüenza y los secretos terribles que nos empujaron a los abismos.
Así, nos sumergimos en los vaivenes de sus estómagos y sus encías, como nuestras madres hicieron hace tiempo. También se empieza a acortar el dinero y las horas se parecen unas a otras de maneras imposibles. Ganamos peso y empezamos a ser la que nos mandó a la escuela, en un afán desesperado de ser distinta a ella. Pensamos en el futuro con cierta prisa y algo de pesimismo, para abandonar las ganas de señalarle al mundo que una sigue aquí, respirando, agriamente, todos los días.
sábado, 25 de septiembre de 2010
viernes, 13 de agosto de 2010
Ja!
Pasaron ya diez largos años, y pude ver una foto. Nada más ha quedado a deberse, porque creo que ganamos los mismos kilos, aunque tú te quedaste hablando de futbol, abrazando a tu ex novia gorda y fea de la secundaria (sí, más que yo).
I'm mean. Vi la foto de aquél. Y si volviéramos a esos años terribles, temo decirte que no cambiaría nada. Quizá me volvería más descarada.
Gracias. Ya no lamento nada.
No sé en qué me baso, pero siento que a final de cuentas yo gané...
De tamaño alacrán te libraste. La cosa es que en tamaño alacrán me convertiste.
Desde mi cobardía y mi silencio, salud.
Pasaron ya diez largos años, y pude ver una foto. Nada más ha quedado a deberse, porque creo que ganamos los mismos kilos, aunque tú te quedaste hablando de futbol, abrazando a tu ex novia gorda y fea de la secundaria (sí, más que yo).
I'm mean. Vi la foto de aquél. Y si volviéramos a esos años terribles, temo decirte que no cambiaría nada. Quizá me volvería más descarada.
Gracias. Ya no lamento nada.
No sé en qué me baso, pero siento que a final de cuentas yo gané...
De tamaño alacrán te libraste. La cosa es que en tamaño alacrán me convertiste.
Desde mi cobardía y mi silencio, salud.
domingo, 25 de julio de 2010
La alegría está sobrevalorada. Al menos esa impresión me da ante la lluvia que no ha dejado de justificar esta renuencia mía a salir de casa.
Y sin embargo allá está el mundo que se mueve, aquí mis temores y mi incertidumbre, que se rehúsan a creer que todo sea cuestión de estar como unas putas castañuelas. Estoy aquí, a pocas (no sé cuántas) cuartillas de terminar la estúpida tesis, la eterna tesis. Toda una crisis existencial por sí misma. Entonces, y de la nada, me he puesto triste. Así, redonda e injustificadamente triste.
Paralizada como un chihuahua mojado y patético. Cada vez más redonda, a fuerza de negritos y papas...
La casa se ha llenado de moscas.
Y sin embargo allá está el mundo que se mueve, aquí mis temores y mi incertidumbre, que se rehúsan a creer que todo sea cuestión de estar como unas putas castañuelas. Estoy aquí, a pocas (no sé cuántas) cuartillas de terminar la estúpida tesis, la eterna tesis. Toda una crisis existencial por sí misma. Entonces, y de la nada, me he puesto triste. Así, redonda e injustificadamente triste.
Paralizada como un chihuahua mojado y patético. Cada vez más redonda, a fuerza de negritos y papas...
La casa se ha llenado de moscas.
jueves, 15 de julio de 2010
¿De eso se trata, no? De arrancarse los alacranes del pecho. Pobre sitio este, que nada sabe de coherencia.
Odio a las viejas mustias. No quiere decir que a mi vez no lo haya sido, pero... bueno, esta vez me molesta y aquéllas no. Será que he tenido que responder por cada uno de mis arranques, y no me sabe tolerar los ajenos...
No sé por qué escribo al respecto. El mosquito del encabronamiento no me ha dejado, y sólo pienso en cuánto me caga el género humano hoy día. Como si nada valiera, algunas personas se dedican a estrellar platos en el piso y ponerse a llorar por el desastre. Es un incendio cobarde, mezquino: hasta para el drama hay que tener estilo.
Tal vez sea cultural, vaya uno a saber. Las mujeres como eternas víctimas de sí mismas, bien que lo sé, bien que lo hice, pero a cambio tuve que aguantar cada caída, cada mala cara, cada mañana sintiéndome miserable. No soporto, entonces, otra víctima que carga su pasado a todos a su alrededor, la verdad es que "todos" me valen madre, no soporto que me fastidie a mí con fantasmas que son viejos conocidos.
¿Soy cruel, injusta? Seguramente. También asquerosamente egoísta, sinceramente egoísta. That's enough...
Odio a las viejas mustias. No quiere decir que a mi vez no lo haya sido, pero... bueno, esta vez me molesta y aquéllas no. Será que he tenido que responder por cada uno de mis arranques, y no me sabe tolerar los ajenos...
No sé por qué escribo al respecto. El mosquito del encabronamiento no me ha dejado, y sólo pienso en cuánto me caga el género humano hoy día. Como si nada valiera, algunas personas se dedican a estrellar platos en el piso y ponerse a llorar por el desastre. Es un incendio cobarde, mezquino: hasta para el drama hay que tener estilo.
Tal vez sea cultural, vaya uno a saber. Las mujeres como eternas víctimas de sí mismas, bien que lo sé, bien que lo hice, pero a cambio tuve que aguantar cada caída, cada mala cara, cada mañana sintiéndome miserable. No soporto, entonces, otra víctima que carga su pasado a todos a su alrededor, la verdad es que "todos" me valen madre, no soporto que me fastidie a mí con fantasmas que son viejos conocidos.
¿Soy cruel, injusta? Seguramente. También asquerosamente egoísta, sinceramente egoísta. That's enough...
martes, 13 de julio de 2010
Dios estuvo muy cerca y muy lejos, alternativamente.
Muy cerca, cuando tenía diez años y me sabía el catecismo, el misal y exploraba ese viejo libro...
Muy lejos cuando no me sirvió de nada para enfrentar el desamparo y la violencia que estallaron con mi pubertad y me dejaron irremediablemente sola.
Después regresó en pequeñas apariciones en medio de desesperación e inmadurez. La Iglesia no. Se quedó en el mismo apartado de mi temor al narco y a los violadores en serie.
Hace unos años le hablé, cuando nadie más me quiso escuchar. Entré en uno de esos templos cuasi paganos en medio de una ciudad enorme y me derrumbé, pero no hubo confort, ni paz, ni un abrazo. Cuando mucho, medio metro cuadrado para tirarme al piso en público sin riesgo de ser enviada a alguna institución mental.
Muchas personas tienen a Dios en su mesa, en su cama, en sus crímenes. Creo que yo dejaré esa relación para el momento en que no quiera volver a asumir la responsabilidad de mis actos, para otro abismo como el de esa vez, en la que no pude sostener mis huesos y los dejé en el piso.
No creo que le importe...
Muy cerca, cuando tenía diez años y me sabía el catecismo, el misal y exploraba ese viejo libro...
Muy lejos cuando no me sirvió de nada para enfrentar el desamparo y la violencia que estallaron con mi pubertad y me dejaron irremediablemente sola.
Después regresó en pequeñas apariciones en medio de desesperación e inmadurez. La Iglesia no. Se quedó en el mismo apartado de mi temor al narco y a los violadores en serie.
Hace unos años le hablé, cuando nadie más me quiso escuchar. Entré en uno de esos templos cuasi paganos en medio de una ciudad enorme y me derrumbé, pero no hubo confort, ni paz, ni un abrazo. Cuando mucho, medio metro cuadrado para tirarme al piso en público sin riesgo de ser enviada a alguna institución mental.
Muchas personas tienen a Dios en su mesa, en su cama, en sus crímenes. Creo que yo dejaré esa relación para el momento en que no quiera volver a asumir la responsabilidad de mis actos, para otro abismo como el de esa vez, en la que no pude sostener mis huesos y los dejé en el piso.
No creo que le importe...
lunes, 5 de julio de 2010
Girls can wear jeans
And cut their hair short
Wear shirts and boots
'Cause it's OK to be a boy
But for a boy to look like a girl is degrading
'Cause you think that being a girl is degrading
But secretly you'd love to know what it's like
Wouldn't you
What it feels like for a girl
Madonna, What it feels like for a girl
And cut their hair short
Wear shirts and boots
'Cause it's OK to be a boy
But for a boy to look like a girl is degrading
'Cause you think that being a girl is degrading
But secretly you'd love to know what it's like
Wouldn't you
What it feels like for a girl
Madonna, What it feels like for a girl
Una chica me dijo que le gustaba cierto poema que hablaba de la locura femenina con orgullo. No me gustó tanto aquella vez, porque ser un chico está bien, pero ser una chica es degradante, es ser frágil.
Ese otoño la ciudad se conservó gris. Había grises sucios, ahumados; otros azules y poéticos, dependiendo de la calidad del asfalto. Ella continuaba huyendo, de una ruta de camión a otra, de una madrugada a otra. El perseguidor se había perdido en su propia condición nauseabunda hacía tiempo, pero ella no paraba de correr.
Se sentía como un pequeño animal sangrante, de huesos puntiagudos abriendo la carne escasa. Sólo había un poco de alivio cada vez que se practicaba una herida nueva, para fundirse en la extraña euforia del dolor. Fue explorando la intensidad de las sensaciones hasta que su cuerpo sangró a la par de su psique, hasta que sintió las entrañas desgarradas y pudo, finalmente, igualar ambas sensaciones. En el suelo de ese portal frío, implorante, rota como entonces, reptó hacia un lento y benevolente olvido, y los perdonó a todos, y se sintió en control otra vez, porque esta herida era enteramente suya, nadie se la había provocado, nadie había podido violarla otra vez porque ella lo hizo hasta el hartazgo.
A la mañana siguiente limpió su rostro y compró el primer paquete de cigarrillos. En la tarde se despojó de casi todo el pelo, hasta lucir como una pequeña oveja trasquilada, sonrosada y radiante.
Aún no sé. ¿Está bien ser una chica?
Ese otoño la ciudad se conservó gris. Había grises sucios, ahumados; otros azules y poéticos, dependiendo de la calidad del asfalto. Ella continuaba huyendo, de una ruta de camión a otra, de una madrugada a otra. El perseguidor se había perdido en su propia condición nauseabunda hacía tiempo, pero ella no paraba de correr.
Se sentía como un pequeño animal sangrante, de huesos puntiagudos abriendo la carne escasa. Sólo había un poco de alivio cada vez que se practicaba una herida nueva, para fundirse en la extraña euforia del dolor. Fue explorando la intensidad de las sensaciones hasta que su cuerpo sangró a la par de su psique, hasta que sintió las entrañas desgarradas y pudo, finalmente, igualar ambas sensaciones. En el suelo de ese portal frío, implorante, rota como entonces, reptó hacia un lento y benevolente olvido, y los perdonó a todos, y se sintió en control otra vez, porque esta herida era enteramente suya, nadie se la había provocado, nadie había podido violarla otra vez porque ella lo hizo hasta el hartazgo.
A la mañana siguiente limpió su rostro y compró el primer paquete de cigarrillos. En la tarde se despojó de casi todo el pelo, hasta lucir como una pequeña oveja trasquilada, sonrosada y radiante.
Aún no sé. ¿Está bien ser una chica?
jueves, 10 de junio de 2010
Me curo de tu ausencia en el mar de mi estrógeno alborotado por la luna.
Te lloro y no deja de doler, pero poco a poco se desvanece el miedo a la oscuridad que me rodea y me invita a volver...
Te amo a toda hora y sólo duele más y más.
Te lloro y no deja de doler, pero poco a poco se desvanece el miedo a la oscuridad que me rodea y me invita a volver...
Te amo a toda hora y sólo duele más y más.
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