Estoy en esa pausa omniosa, justo antes de desistir, con los horarios por ningún lado, con el deseo por la vida palpitándome en todos los errores.
Una pasión. Una pasión puede ser este lugar, extrañamente callado a media noche, buscando quién sabe qué.
Apostar y fallar. Es algo que puede pasar, aun sin esta noche llena de una mujer que riega luces de fiesta a su paso, que te hace sufrir y gozar a su capricho, casi sin respirar entre una y otra cosa. Lila Downs, han dicho. Y yo tuve que brindar por ti y buscarte donde sé que no hay modo de encontrarte. Estar aquí, esperando la media noche para olvidarlo todo e ir a casa, con tu recuerdo mustio en mi vientre, en mi pecho.
Cómo gozo este dolor solitario de estar viva, cómo disfruto cada paso en falso en esta cuerda floja.
Aunque suceda lo que hoy y me quede perdida frente a la pantalla.
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